jueves, 16 de agosto de 2018

El agua en la música a través de la historia...


¿Se ha utilizado el agua como temática en la música? Hoy hablaremos del AGUA como elemento musical...






Hace tiempo que hice una serie de materiales acerca de los 4 elementos en la música para impartir unas conferencias con el mismo título. Hoy, buscando programas online para realizar líneas del tiempo, he reencontrado la página Timetoast donde tenía guardada esta línea que os comparto a continuación y también podéis ver online si pincháis aquí: El agua a través del tiempo en la música






Aquí podemos ver la misma línea del tiempo realizada con otro programa llamado Timeline:





Como me ha parecido un tema interesante para compartir, voy a publicar esta entrada acerca de la importancia del AGUA como elemento utilizado en las obras de música clásica y no tan clásica a lo largo de la historia. 

En imágenes podemos ver algunos de los autores que utilizaron esta temática en sus obras, Tanto anterior como posteriormente había aparecido alguna pieza con título acuático, pero llama la atención como la mayor parte de las piezas relacionadas con el agua se encuentren concentradas entre 1850 y 1925, sobre todo en el Impresionismo, siendo Claude Debussy el compositor con mayor número de obras con el agua como protagonista. Aquí os dejo con algunas de las obras relacionadas con el agua:




Pero además de Debussy, hay más compositores como hemos dicho que tratan el agua en sus obras. Aquí podemos ver la lista completa de compositores y sus respectivas obras:




¿Es casualidad que todas las obras mencionadas se concentren en menos de un siglo? más bien no, la música anterior al Romanticismo no solía llevar un título descriptivo. Si se ponía algún nombre a la pieza era para atraer al público pero no solía ser por voluntad del compositor o con una finalidad de representar algo en concreto. 

Podemos encontrar pocos ejemplos de piezas con títulos descriptivos en el Barroco, como pueden ser Las cuatro estaciones de Vivaldi o alguna pieza de J. S. Bach, mientras que en el Clasicismo, no hay demasiados títulos que pretendan transmitir alguna idea previa al oyente. 

El papel de la música es diferente según en qué estilo nos encontremos, por ejemplo, en el Clasicismo la música era ornamental con una gran diferencia entre la música para ser reproducida en salas de cámara de la burguesía o  la música popular para divertir al público. No se ponían títulos a las obras o trataban de "algo". En la película Eroica que trata sobre Beethoven (totalmente recomendable y que podéis encontrar pinchando AQUÍ), llama la atención un momento en el que están hablando dos de los personajes y uno de ellos dice: "la sinfonía trata sobre Bonaparte", a lo que otro contesta: "¿cómo puede la música tratar de algo?". Más adelante se seguirán haciendo referencias a cómo era la música del Clasicismo y lo que suponía la 3ª sinfonía de Beethoven, muy diferente a lo anterior y que cambiaría el rumbo de la historia de la música.

Será a partir del Romanticismo cuando los títulos se ponen de forma habitual por parte de los compositores para evocar sensaciones en el público, de ahí que aparecieran títulos tan descriptivos como Jeux d'Eau (Juegos de agua) de Ravel (los de Liszt son en la Villa d'Este), Le mer (El mar) de Debussy o Nuages gris (Nube gris) de Liszt.

Se suele considerar la Sinfonía Fantástica de H. Berlioz como la primera pieza programática aunque bien es cierto, como hemos comentado, que anteriormente aparecen algunas pocas piezas con título puesto por el compositor para transmitir su idea al oyente receptor de su música.

La música programática nos narra una historia o suceso mediante la música asociando a cada personaje un leitmotiv (motivo característico que va asociado a un personaje o situación). En este caso más que música programática nos referimos a música descriptiva o inspirada en el agua como elemento.

En el siglo XX también se ha utilizado el agua por más compositores de los que aparecen en la lista. Se puede encontrar en títulos como como el Concierto del agua de Tomás Marco para guitarra y orquesta de cuerda, el Concierto nº1 para piano y orquesta "Atlántico" de Zulema de la Cruz o Pentagramas de agua de Isabel Delgado.

Si nos centramos en el agua, los recursos estados más frecuentemente representados por los compositores son:

- Ríos: mediante escalas ascendentes y descendentes rápidas se pretende reproducir el movimiento del agua en los ríos. Los ejemplos más característicos de todos serían, como no, las Arabescas de Debussy.





- Fuentes: muchos compositores desde Haendel hasta Respighi pasando por Ravel, Liszt o Debussy, nos ofrecen piezas inspiradas en fuentes, un ejemplo lo podemos escuchar en el siguiente vídeo:





- Lluvia: Takemitsu con su Rain tree o Chopin con su preludio de la gota de agua (op.28 n.15) nos dan su visión de la lluvia.





- Tempestades: representadas por escalas con cambios de matices bruscos. Como ejemplo tenemos la Tempestad de Tchaikovsky o de Beethoven.

 



- Calma: piezas como La catedral sumergida de Debussy o El acuario (dentro de El carnaval de los animales) de Saint-Saëns nos muestran un agua en calma. 






Como hemos visto, el agua es un elemento muy utilizado por los compositores como temática recurrente. Elemento inspirador y evocador representado en todos sus estados mediante escalas cromáticas, cambios de registro, timbres cristalinos y registros cambiantes entre otros aunque, evidentemente, en cada estilo cada compositor utilizará sus recursos propios. 

Hasta aquí la entrada de hoy, os recomiendo que investiguéis sobre el tema (aprovechando esta semana tormentosa y calurosa de agosto) y si tenéis alguna sugerencia, podéis hacerla desde comentarios. 

Nos leemos próximamente... 😉





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